Mostrando entradas con la etiqueta rodilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rodilla. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de mayo de 2014

Lesión del Ligamento Cruzado de la Rodilla (LCA)



Muy buenas, directamente al grano!!!! seguro que tenéis una ligera idea o habéis oído hablar de los ligamentos cruzados de la rodilla, presentes en muchos de los movimientos de la misma y que los deportistas, en especial futbolistas o esquiadores se rompen con más frecuencia. Es una lesión grave que necesita operación y un gran tiempo de reposo variable pero en torno a 6 meses más rehabilitación.

Las lesiones del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) de la rodilla son frecuentes en deportes en los que exista una rotación del cuerpo sobre la rodilla en una pierna que pueda quedar trabada en el suelo, como en el caso del fútbol por los tacos clavados en la hierba, o en el caso del esquí, por el brazo de palanca del esquí.
En la mayoría de pacientes jóvenes y deportistas se recomienda la reconstrucción quirúrgica porque el ligamento no vuelve a cicatrizar por si sólo, y porque aunque se puede vivir sin dicho ligamento sin que a veces sea evidente su ausencia, existe una probabilidad altísima de sufrir lesiones secundarías por la movilidad anómala de la rodilla sin LCA en pacientes que sigan practicando actividades deportivas en que exista rotación de la rodilla (el LCA sería como una bisagra sobre la que rota una puerta: si no funciona, la puerta no cerrará bien, y lo que pretendemos es cambiar la bisagra antes de que tengamos que reparar toda la puerta o el marco)

En la actualidad la reconstrucción del LCA se realiza de manera muy poco invasiva mediante artroscopia (2 pequeñas incisiones en cada lado de la rodilla y una tercera accesoria alejada de estas)


Normalmente se puede apoyar la pierna a las poca horas de la operación, cuando el paciente ya se puede ir a casa con muletas y que utilizará durante un perido de 10 días, en la mayoría de los casos ya no se utilizan férulas ni inmovilizadores sino que se promueve la rehabilitación precoz. De la misma manera, hoy en día no hace falta esperar para realizar la intervención quirúrgica, si no que se lleva a cabo cuanto antes, mejor en la primera semana, para facilitar la rehabilitación y ganar tiempo. En caso de retrasarla más de 2 semanas, es preferible esperar a la recuperación de la movilidad antes de intervenir.

Los pacientes suelen recuperar la movilidad total de la rodilla en 4 a 6 semanas, para poder empezar entrenamientos a los 5 ó 6 meses después de la operación. El motivo de la espera es para proteger la integración del injerto en los huesos a los que va anclado en la rodilla.

Hasta aquí la explicación de la lesión de hoy

sábado, 10 de mayo de 2014

Lesiones: "la rodilla del corredor"

Hola a todos, en esta entrada hablaremos de una lesión frecuente que afecta a los corredores. La lesión se conoce por "la rodilla de corredor".


La rodilla es la más voluminosa de las articulaciones y la más vulnerable al traumatismo. Está sujetada por las dos palancas más largas del cuerpo – la tibia y el fémur-  y biomecánicamente es considerada como inestable, ya que la superficie articular de la tibia es plana y la del fémur tiene forma de elipse.


El síndrome de la cintilla ileotibial, conocida como rodilla del corredor, se produce cuando se tensiona este músculo, provocando que en su paso por la rodilla roce con la bursa y el fémur, y cause una fricción que provoca dolor intenso. Se trata de un dolor punzante que hay que tratar al menor síntoma para prevenir una lesión mayor. Estos dolores localizados en la parte lateral de la rodilla se hacen patentes durante la carrera, especialmente en terrenos con desniveles, ya sea ascensos o descensos, y se agrava al ampliar la zancada.


Además de correr en superficies duras sin la correcta amortiguación hay otras circunstancias que pueden agudizar la lesión:
- Cambio de zapatillas (no adecuadas a las características de la pisada).
- Desgaste del calzado y pérdida de amortiguación.
- Aumentar el volumen de kilómetros de forma exagerada.
- Incrementar el peso (correr con mochila).
- Pérdida de fuerza en el glúteo medio.

El tratamiento
Para eliminar el dolor hay que dejar de correr, reducir la inflamación y estudiar la causa primaria con la intención de eliminarla, si es posible. Para tratar la inflamación podemos utilizar hielo, antiinflamatorios, ultrasonidos o iontoforesis (aplicación de medicamentos con corrientes de fisioterapia), mientras que en circunstancias más graves o donde las prisas mandan, se puede aplicar una inyección de corticosteroides con buenos resultados, aunque no es del todo recomendable.
A la vez que se lucha contra la inflamación se pueden trabajar otros aspectos importantes, como los estiramientos de la cara lateral del muslo y la fuerza del glúteo medio. De hecho, estos ejercicios también serán los indicados en el caso de que la lesión sea crónica o el tratamiento antiinflamatorio no dé un resultado satisfactorio.

Os dejo un vídeo explicativo de la lesión "rodilla del corredor", está en inglés para que así practiquéis vuestro inglés, pero tranquilos que tiene subtítulos.



martes, 6 de mayo de 2014

Lesión de rodilla: enfermedad de Osgood-Schlatter

Hola a todos, hoy os hablaremos de una lesión de rodilla que yo personalmente padezco desde hace ya unos cuantos años, 6 años concretamente.

Sé que suena un poco fuerte "enfermedad" pero así es, esta lesión es una hinchazón dolorosa de la protuberancia en la parte superior de la tibia, exactamente debajo de la rodilla. Esta protuberancia se denomina espina tibial anterior.

Esta lesión es frecuente en niños o adolescentes que realizan actividades deportivas (fútbol, baloncesto, atletismo, etc.) de manera frecuente y con una alta intesidad.

Se cree que es causada por lesiones pequeñas debido a la sobrecarga repetitiva antes de que el área haya finalizado su crecimiento.
El cuádriceps es un músculo grande y fuerte en la porción frontal de la parte superior de la pierna. Cuando se contrae, endereza la rodilla. Este músculo es importante para correr, saltar y trepar.

En cuanto a los síntomas que presenta, el principal es un fuerte dolor en la parte superior de la tibia, que está hinchada así como "salida". El dolor se produce con la flexión de la rodilla, por lo que no es aconsejable la realización de actividades deportivas.

En lo referente a cómo tratarla, lo primero antes que nada, es ir al médico, explicar qué te pasa y en qué zona y que procedan a hacerte una radiografía y así puedan ver con exactitud la lesión.
A continuación, se te recomendará la reducción o incluso paro de actividades deportivas ya que estarás perjudicando más a lo músculos y huesos de la rodilla. Además, si el dolor es continuo, es recomendable aplicar tanto calor como frío a la zona afectada.

Por lo tanto:

  • Descanso y disminución de la actividad cuando el niño tenga síntomas.
  • Aplicación de hielo sobre el área adolorida de dos a cuatro veces al día y después de actividades.
  • Ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroides (AINES) o paracetamol (Tylenol).
Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los casos mejoran espontáneamente después de algunas semanas o meses y finalmente desaparecen una vez que el niño completa su crecimiento.
Yo personalmente, llevo haciendo deporte desde que tengo uso de razón, cuando me apareció esta lesión tenía 14 años, al jugar al fútbol. De los 14 a los 16, el dolor era intenso, tuve que dejar el fútbol y optar por otros deportes, como el ciclismo. De los 16 años en adelante, el dolor desapareció, pero el bulto en la rodilla lo sigo teniendo.